A los médicos no les gusta el e-mail para comunicarse con sus pacientes

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http://edant.clarin.com/diario/2002/07/01/s-04301.htm

A los médicos no les gusta el e-mail para comunicarse con sus pacientes

Según una encuesta reciente, sólo el 15% acepta tener correspondencia electrónica con sus pacientes. Pero se cree que esta cifra tiende a aumentar. Cuáles son las razones del rechazo o la adopción de este medio de comunicación.

Katie Hafner. THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL PARA CLARIN.
El doctor Adam Schneider, un médico residente de Austin, Texas, es un fervoroso adepto de la computación. Con su palmtop accede a las historias clínicas, consulta material de referencia y navega por la Web. En su casa tiene tres computadoras, y en su trabajo es él quien configura las máquinas de la sala.

Sin embargo, el doctor Schneider, de 36 años, no se comunica con sus pacientes por correo electrónico. Cuando le piden su dirección, se excusa y responde que prefiere hablar por teléfono.

Mientras el uso de la Internet se generalizaba, muchos expertos veían en ella un posible puente para sortear la brecha de comunicación, accesibilidad y familiaridad entre médicos y pacientes.

Desde luego, muchos médicos agregaron el e-mail a sus rondas diarias. Pero la realidad no confirmó las expectativas. Al parecer, la mayoría de los profesionales de la salud son reacios a intercambiar mensajes de correo electrónico con sus pacientes. Según una encuesta realizada en abril por Harris Interactive, un 90% de los pacientes querría comunicarse por correo electrónico con sus médicos, pero sólo el 15% de estos lo hace.

Los médicos tienen muchos reparos. A algunos les preocupan los riesgos para la confidencialidad; y otros piensan que aumenta su conocida exposición a la posibilidad de ser acusados de mala praxis.

Además, en esta época de medicina gerenciada, los profesionales tienen cada vez menos tiempo para los pacientes y los honorarios disminuyen. Por eso algunos médicos sostienen que dar el e-mail es la mejor manera de buscarse problemas. La jornada de trabajo se recarga , y a veces una respuesta amable desencadena un alud de preguntas y pedidos.

"El uso del correo electrónico le da al paciente una oportunidad de abusar del tiempo del médico y favorece los malentendidos", dice Norman Chenven, 57 años, director de una clínica en Austin.

No obstante, los médicos que tienen correspondencia con pacientes consideran que, aunque las aprensiones son comprensibles, su experiencia no las confirma.

El doctor Richard Parker, 45 años, que trabaja en el Beth-Israel Deaconess Medical Center de Boston, hace casi tres años que se comunica por e-mail con sus pacientes. Recibe un promedio de 6 a 10 mensajes por día, y dedica unos 2 minutos a responder cada uno. En cambio, el promedio de llamadas telefónicas por día es de entre 8 y 10, con una duración de tres a cinco minutos cada una. "Decididamente, el e-mail ahorra tiempo", dice Parker.

Muchos médicos que se escriben regularmente con sus pacientes dicen que los pacientes no abusan de ese medio de comunicación. "Existe la idea errónea de que los pacientes se pasarán todo el tiempo escribiéndoles a los médicos", dice el doctor Daniel Sands, 40 años, profesor asistente de la Facultad de Medicina de Harvard. Sands estudia la comunicación electrónica entre médicos y pacientes y estima que el 15% de los médicos la practica. El tiene 600 pacientes y aproximadamente el 20% le escribe e-mails. Calcula que recibe un mensaje por día. Opina que los médicos deben ser cuidadosos para evitar malas interpretaciones o confusiones, pero que eso no debería disuadirlos de usar el e-mail.

Hace dos años, la Asociación Médica Americana adoptó una especie de folleto de instrucciones para el correo electrónico entre médicos y pacientes. Se les aconseja a los médicos que les digan a los pacientes si alguien más leerá el mensaje; que se abstengan de enviar comunicaciones colectivas en las que figuren otros destinatarios; que indaguen qué método de comunicación prefiere cada paciente; y que archiven los mensajes.

Entre los pacientes existe una fuerte demanda de contacto por e-mail con los médicos. Según la reciente encuesta de Harris Interactive, el 90 por ciento de los pacientes con acceso al correo electrónico declararon que les gustaría poder comunicarse con su médico online; y más del 30% dijeron que estarían dispuestos a pagar por ello.

Estas razones no bastan para convencer al Dr. Harold Wenberg, un neurólogo de Nueva York, de 50 años de edad. "Todas las preguntas que me hacen requieren que yo les haga más preguntas a ellos", explica el neurólogo. "La interacción entre médico y paciente es tan dinámica que, en comparación, el e-mail resulta anticuado: es demasiado lento".

Según el Dr. Robert Pearl, director y presidente del Permanente Medical Group, la principal preocupación es la confidencialidad. Por eso pide a los médicos que respeten ciertas normas: "No deben enviar diagnósticos sensibles o información médica delicada y tampoco deben comunicarle al paciente detalles específicos que pudieran significar un riesgo en caso de que el mensaje sea leído por otros miembros de la familia", explica el director del grupo médico.

Pearl cree que la adopción del e-mail crecerá. "El año pasado contratamos un enorme número de médicos jóvenes: 500", dice. "Todos ellos crecieron usando la computadora. Están convencidos de que el e-mail no sólo puede mejorar la eficiencia de su práctica sino también la calidad de vida de los pacientes. Muchos nos dicen: ''Pongan en funcionamiento el sistema cuanto antes''".


TRADUCCION DE OFELIA CASTILLO