CRUBA

http://old.clarin.com/diario/2005/04/30/sociedad/s-05404.htm

LA UNIVERSIDAD COMPROBO SERIAS IRREGULARIDADES

Rosario: anulan exámenes de residentes médicos


Mauro Aguilar. ROSARIO. ESPECIAL
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Ante la denuncia de unos 50 médicos residentes, quienes acusaron de fraude a colegas e imputaron a los profesores de permitir distintas irregularidades en la toma de un examen para ingresar a cursos de especialización, el Consejo Superior de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario decidió declarar no válidas las 816 pruebas que se habían tomado.

La evaluación que tomó la Facultad de Medicina el 18 de abril pasado y que finalmente fue aprobada por 742 profesionales, terminó en un escándalo. Los residentes que luchaban por ocupar unos 120 cargos en hospitales municipales y de la provincia, relataron distintas anomalías: copias masivas, recepción de llamadas a celulares, salidas prolongadas del aula y encuentros fuera del recinto para verificar cuáles eran las respuestas correctas.

Por todos estos motivos, un grupo reclamó que se anularan las pruebas y se realizara un nuevo concurso. Juan Vallejos, uno de los delegados que llevó adelante esa solicitud, relató a Clarín una de las más insólitas irregularidades: "Una de las chicas salió siete minutos del aula después de recibir un llamado y volvió como si nada". Según Vallejos, cuando se reclamó por esa actitud "los profesores se excusaron diciendo que a la chica se le había roto un taco del zapato".

La decisión de no dar por válidos los exámenes, celebrada por los denunciantes, podría acarrear consecuencias jurídicas, ya que quienes obtuvieron un puntaje alto podrían apelar. Así lo reconoció Eduardo Rubin, consejero directivo de Medicina. Y confirmó la renuncia de todos los miembros de la comisión de residencia, por lo que la fecha de un nuevo examen aún es incierta.

La decana Raquel Chiara, que en un primer momento se sorprendió con las acusaciones, se abstuvo ayer de opinar sobre la decisión adoptada por el Consejo Directivo.

http://www.lanacion.com.ar/696377-reflexiones-sobre-la-formacion-medica

Reflexiones sobre la formación médica

Como años anteriores, en esta fecha los médicos recibidos, deben dar los exámenes para poder optar a un puesto de residente y de esta manera completar su formación con, la que debería ser, la única forma de hacerlo: la residencia médica.

Como sucede año tras año estos médicos recién recibidos deben enfrentarse al mismo drama, que empeora en cada período, la gran disparidad entre los puestos disponibles y el numero de postulantes (aproximadamente 1 cargo cada 50 aspirantes), con el agravante que más de la mitad de los puestos disponibles no son rentados, corresponden a lo que nuestras autoridades sanitarias han dado en llamar "concurrentes programáticos", estos son médicos que tienen las mismas obligaciones de un residente pero sin sueldo (situación amoral), cargos que sirven para justificar una falacia: que existe capacidad para formar.

La incapacidad, no solo es la de no poder pagar sueldos a los residentes, sino además de la imposibilidad de pagar a suficientes docentes y de no tener adecuada infraestructura para lograr una de las tareas mas difíciles y costosas: formar teórica y prácticamente a un medico en el post grado.

Pero, y esto es lo mas importante, el origen de esta disparidad es el numero de médicos que se gradúan cada año y tiene como origen fundamental no adecuarlo a las necesidades del país y a las posibilidades de formación que realmente existen.. La limitación en el numero de médicos hay que hacerla al comenzar la carrera de medicina y no al final cuando el estado ya gastó en la enseñanza universitaria.

El ingreso a la Universidad debe estar regulado a las necesidades y posibilidades de la sociedad. De esta, manera no tendremos médicos frustrados sin posibilidad de formación, ni pacientes que padezcan ser atendidos por médicos con formación deficiente.

Argentinos aceptemos y vivamos nuestra realidad de una vez por todas..

Dr. Carlos Argento
Profesor Titular Primera Cátedra Oftalmología Universidad de Buenos Aires
Jefe Servicio Oftalmología y Director Residencia de Oftalmología del Hospital José de San Martín  Director del Instituto de la Visión  Ex presidente de la Sociedad Argentina de Oftalmología
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AVISO: ARGENTO SE MURIO DE CANCER HACE POCOS AÑOS...

http://www.clarin.com/sociedad/reciben-medicos-mitad-hace-residencia_0_725327510.html

Se reciben 6.000 médicos y la mitad no hace la residencia

Por Valeria Román

Afirman que atienden sin el entrenamiento adecuado. Aunque no es obligatoria, es clave en la formación. Se cursa en hospitales, pero como las condiciones no los convencen, muchos graduados salen cada año directo a trabajar. Y por eso faltan especialistas.

Imágenes

EXAMEN. ALUMNOS RINDEN EN LA UCA PARA SER RESIDENTES EN EL HOSPITAL BRITÁNICO.

25/06/12

En la Argentina, se reciben 6.000 médicos por año según el Ministerio de Educación, pero sólo la mitad realiza la residencia, que es el período de formación en alguna especialidad reconocida bajo la supervisión de tutores en hospitales. Esos médicos que no hacen la residencia igual pueden salir en ambulancia para atender pacientes graves, recetar medicamentos, y hasta llegar a operar sin el entrenamiento adecuado. Aunque esta situación no está fuera de alguna norma –ya que nadie está obligado a hacer la residencia–, la falta de entrenamiento es hoy una gran preocupación para autoridades sanitarias y universitarias, según reconocieron a Clarín .

 

“Es una situación trágica, porque se forman cada año 3.000 médicos que no realizan la residencia para adquirir conocimientos mínimos para aplicar con los pacientes. Muchos de ellos deambulan entre puestos temporarios o guardias médicas alejadas, ambulancias para emergencias o directamente se dedican a tareas que no tienen que ver con su profesión”, afirmó Ginés González García, ex ministro de Salud de la Nación, quien acaba de publicar el libro “Médicos: la salud de una profesión”, con Claudia Madies y Mariano Fontela, en el que abordan la problemática.

 

Desde la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, el decano Alfredo Buzzi coincidió en que hoy “la situación de las residencias es una preocupación”. ¿Por qué ocurre?, le preguntó Clarín . “Es un problema muy complejo. En algunos lugares, no hay plazas disponibles. Pero en otras instituciones, ofertan vacantes pero no brindan condiciones laborales que sean interesantes para que los médicos quieran hacer las residencias. Por ejemplo, hay especialidades como la neonatología o la anestesiología que tienen mucha demanda, pero tienen pocos residentes”, agregó.

 

Ocurrieron también cambios sociales que impactaron en la formación médica. “Muchos temen los juicios por mala praxis por parte de los pacientes o los familiares. Entonces, evitan las especialidades que los exponen más a juicios. También incide en que ahora el 70% de los graduados en medicina son mujeres, y eso hace que las preferencias en las residencias hayan cambiado: medicina interna, cirugía, ginecología y dermatología son ahora las más demandadas”, señaló Buzzi.

 

Las residencias duran entre tres y cuatro años, y cada médico que las hace cobra aproximadamente 4.000 pesos por mes, según un informe que publicó la Organización Panamericana de la Salud (OPS) con datos sobre Argentina y otros países latinoamericanos. Si bien en los últimos cinco años las plazas para residentes aumentaron el 10% porque el Ministerio de Salud de Nación salió a dar más apoyo, los especialistas consideran que aún el problema no está resuelto.

 

“Una de las causas del faltante es que no hay estímulo en el sistema de salud para que se hagan las residencias –sostuvo González García–. Porque no hay un examen obligatorio que mida las competencias de los médicos después de graduarse o a lo largo de su desarrollo laboral, como sí existe en otros países. Para la sociedad argentina, no es bueno que muchos médicos no hagan la residencia porque salen a atender sin un adecuado entrenamiento”.

 

El informe de OPS también menciona el reconocimiento limitado que reciben las residencias: “El caso de Argentina presenta algunas particularidades. La Ley de Educación Superior (Nº 24 521) no contempla a las residencias como programas de formación de posgrado. Sólo el 6% de las residencias del país son universitarias. No todas otorgan título de especialista”. Con respecto al papel de las universidades locales, advierte: “A pesar de que las universidades son las responsables de aprobar, avalar y supervisar el cumplimiento de los programas y de otorgar el título de la especialidad, el acompañamiento es bajo y en algunos casos consiste en la actualización de los programas y la ejecución de cursos de metodología de investigación, los cuales no han mejorado la calidad de las investigaciones hospitalarias”.

 

A esas cuestiones, se le suma que los médicos que sí hacen las residencias optan por especialidades que no son tan prioritarias para la situación sanitaria del país. Hoy hay faltantes de anestesistas, obstetras, pediatras, psiquiatras, epidemiólogos, entre otros. Según Fontela, quien es politólogo e investigador de la Universidad ISalud, se está comprometiendo –en parte– el futuro. “Estamos pasando desde un paradigma centrado en el hospital al paradigma orientado a la atención primaria de la salud, que implicará que una persona se atiende en un centro de salud y se debería encontrar con personal capacitado para derivarla o no a centros más complejos. Este funcionamiento en redes debería estar más aceitado, y por eso necesitamos más profesionales que sigan la especialidad en prevención y promoción de la salud”.

 

Precisamente, los médicos del futuro fue el eje del Primer Foro Argentino de Facultades y Escuelas de Medicina Pública, que se realizó la semana pasada en Córdoba. La característica del médico que necesita el país “es un generalista con una fuerte orientación hacia la atención primaria de la salud, porque resuelve entre el 70% y el 80% de los problemas de la salud”, dijo el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Gustavo Irico. Durante el encuentro, el secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Martín Gill, también sostuvo que hay que apuntar a un profesional “comprometido con el rol de la medicina comunitaria”.

 

 

 

http://www.lanacion.com.ar/221233-odisea-de-medico

 

Odisea de médico

En los Estados Unidos, llegar a ejercer la profesión implica invertir una pequeña fortuna. Una presión que lleva a la angustia y la depresión

El Doctor Kildare, un ejemplo. Foto: AP

 

En Estados Unidos existen aproximadamente 1000 hospitales universitarios y 139 escuelas de Medicina para una poblacion de aproximadamente 270 millones de habitantes.

 

De acuerdo con la revista Time, elegir la escuela universitaria significa tanto una inversión a largo plazo... como una deuda a largo plazo.

 

Según la situación económica del alumno, mérito académico, o promesa de servicio futuro ya sea en servicio de Salud Pública o servicio militar médico se obtiene ayuda financiera.

 

Los médicos egresan de la Universidad con una deuda de 50.000 a 120.000 dólares. A cualquiera le da ansiedad ver a alumnos de 20 años con un compromiso financiero de esa magnitud. Las universidades no cierran los fines de semana y las bibliotecas están colmadas de estudiantes los sábados y domingos por la noche. El nivel de calificaciones es la puerta para elegir el mejor hospital, cuando se trata de residencias.

 

Es decir que aquí los médicos se reciben con una deuda equivalente a lo que cuesta una vivienda pequeña y con un salario promedio para los siguientes tres años de 28.000 dólares anuales ( salario promedio de residencia médica).

 

La carga psicológica de una deuda de 120.000 dólares influye en los estudiantes para ser competitivos y tomar la carrera seriamente. El de los médicos es un entrenamiento que pone a los jóvenes frente a situaciones conflictivas como trabajar más horas que las que la fisiología humana resiste el exponerse a enfermedades infecciosas.

 

Pero la situación de los médicos extranjeros que planean obtener su licencia en los Estados Unidos tampoco es fácil. Todo comienza por preparar la reválida, cuyos exámenes cuestan aproximadamente 1200 dólares cada uno en concepto de aranceles. Para refrescar conocimientos científicos y a veces aprender biología molecular, muchos médicos toman cursos que cuestan aproximadamente 3500 dólares. El costo de los libros llega a ser de 500 dólares. Estudiando para los exámenes es imposible trabajar full-time , por lo que se origina un conflicto económico. Algunos médicos extranjeros rinden los exámenes entre dos y tres veces.

 

Una vez aprobada la reválida hay que pensar en el entrenamiento médico que, al igual que en Argentina, se llama residencia médica. El estado más difícil para conseguir un puesto de residencia, siendo extranjero, es California.

 

Años atrás, algunos médicos mandaban de 300 a 400 cartas a distintos hospitales americanos con el objetivo de obtener una entrevista para empezar la residencia médica, pero pocos eran los que conseguían más de cinco, generalmente en Estados a los que los americanos no quieren ir, por ejemplo, Alaska o Puerto Rico.

 

Estas cartas debían incluir copias legalizadas de documentos varios ( el costo del notario público: de 5 a 7 dólares por documento, copias de todos las materias cursadas , diploma, etc; y por supuesto fotos en color con la mejor sonrisa ( aproximadamente 1 a 2 dólares por foto) . AhÉ. y la estampilla de un dólar porque son muchos documentos .

 

Si fueran 300 cartas de aplicación para otros tantos puestos, el envío costaría aproximadamente 900 dólares y, como las posibilidades de obtener un cargo de residencia médica para extranjeros es muy baja, también habría que tentar las posibilidades haciendo viajes a zonas alejadas e invirtiendo en pasajes en avión, renta de autos, hoteles, comidas (otros 1500 dólares o más).

 

Esta serie de gastos, de 7000 a 10.000 dólares (dependiendo del número de veces que se preparan los exámenes) crea una presión psicológica que puede desembocar en depresión, ansiedad y hasta suicidio.

 

Hace 20 años, obtener la reválida de la licencia médica extranjera era mucho más fácil que actualmente. La necesidad de médicos era mayor. Algunos médicos que vinieron a Estados Unidos hace 10 o 20 años decidieron hacer un solo año de residencia médica y obtener su licencia con el título de médico generalista. En la actualidad, los médicos que no tienen certificado de especialidad se encuentran en desventaja.

 

Los HMO (Health Maintanance Organizations), sistemas de medicina prepaga que exigen alta calidad de los médicos han transformado la medicina en los últimos tres años. Para ser contratados, los médicos deben tener diploma de especialidad.

 

Cada cuatro años, los médicos deben haber acumulado aproximadamente 100 horas en educación medica (un curso de 25 horas suele costar 1000 dólares, sin contar las horas de trabajo no remuneradas por atender al curso). Los pediatras cada dos años deben tomar dos cursos de reanimación baásica y avanzada (aproximadamente 200 dólares) y se debe tener una licencia farmacológica cuyo arancel es de 210 dólares.

 

O sea que cada dos años se invierten aproximadamente 3000 dólares en mantener los requerimientos del Estado para renovar la licencia. Como se ve, el resultado de esta larga suma alcanza para poner al médico al borde del ataque de nervios.

 

La autora es pediatra en la Argentina y EE.UU.

 

Ideales sin fronteras

 

La educacion médica en los Estados Unidos es muy costosa comparada con otros países. La cantidad de facultades de medicina es una de las más altas del mundo.

 

La residencia médica requiere muchas horas de trabajo, a veces se trabaja diariamente por 5 semanas sin días libres y es tan mal remunerada como en otros países.

 

Los salarios son más altos que en otros lugares, pero la paranoia de los juicios hace del trabajo un riesgo constante (ansiedad que disminuye con los años ). La exagerada documentacion en las historias clínicas demuestra esta obsesión y consume gran parte del día de trabajo.

 

Pero la medicina sique siendo un arte. Los médicos más satisfechos son los que trabajan con un ideal humanitario y ejercen la especialidad con fascinación. Esta es una realidad que no tiene fronteras..

 

 

 

http://edant.clarin.com/diario/2002/07/01/s-04301.htm

A los médicos no les gusta el e-mail para comunicarse con sus pacientes

Según una encuesta reciente, sólo el 15% acepta tener correspondencia electrónica con sus pacientes. Pero se cree que esta cifra tiende a aumentar. Cuáles son las razones del rechazo o la adopción de este medio de comunicación.

Katie Hafner. THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL PARA CLARIN.
El doctor Adam Schneider, un médico residente de Austin, Texas, es un fervoroso adepto de la computación. Con su palmtop accede a las historias clínicas, consulta material de referencia y navega por la Web. En su casa tiene tres computadoras, y en su trabajo es él quien configura las máquinas de la sala.

Sin embargo, el doctor Schneider, de 36 años, no se comunica con sus pacientes por correo electrónico. Cuando le piden su dirección, se excusa y responde que prefiere hablar por teléfono.

Mientras el uso de la Internet se generalizaba, muchos expertos veían en ella un posible puente para sortear la brecha de comunicación, accesibilidad y familiaridad entre médicos y pacientes.

Desde luego, muchos médicos agregaron el e-mail a sus rondas diarias. Pero la realidad no confirmó las expectativas. Al parecer, la mayoría de los profesionales de la salud son reacios a intercambiar mensajes de correo electrónico con sus pacientes. Según una encuesta realizada en abril por Harris Interactive, un 90% de los pacientes querría comunicarse por correo electrónico con sus médicos, pero sólo el 15% de estos lo hace.

Los médicos tienen muchos reparos. A algunos les preocupan los riesgos para la confidencialidad; y otros piensan que aumenta su conocida exposición a la posibilidad de ser acusados de mala praxis.

Además, en esta época de medicina gerenciada, los profesionales tienen cada vez menos tiempo para los pacientes y los honorarios disminuyen. Por eso algunos médicos sostienen que dar el e-mail es la mejor manera de buscarse problemas. La jornada de trabajo se recarga , y a veces una respuesta amable desencadena un alud de preguntas y pedidos.

"El uso del correo electrónico le da al paciente una oportunidad de abusar del tiempo del médico y favorece los malentendidos", dice Norman Chenven, 57 años, director de una clínica en Austin.

No obstante, los médicos que tienen correspondencia con pacientes consideran que, aunque las aprensiones son comprensibles, su experiencia no las confirma.

El doctor Richard Parker, 45 años, que trabaja en el Beth-Israel Deaconess Medical Center de Boston, hace casi tres años que se comunica por e-mail con sus pacientes. Recibe un promedio de 6 a 10 mensajes por día, y dedica unos 2 minutos a responder cada uno. En cambio, el promedio de llamadas telefónicas por día es de entre 8 y 10, con una duración de tres a cinco minutos cada una. "Decididamente, el e-mail ahorra tiempo", dice Parker.

Muchos médicos que se escriben regularmente con sus pacientes dicen que los pacientes no abusan de ese medio de comunicación. "Existe la idea errónea de que los pacientes se pasarán todo el tiempo escribiéndoles a los médicos", dice el doctor Daniel Sands, 40 años, profesor asistente de la Facultad de Medicina de Harvard. Sands estudia la comunicación electrónica entre médicos y pacientes y estima que el 15% de los médicos la practica. El tiene 600 pacientes y aproximadamente el 20% le escribe e-mails. Calcula que recibe un mensaje por día. Opina que los médicos deben ser cuidadosos para evitar malas interpretaciones o confusiones, pero que eso no debería disuadirlos de usar el e-mail.

Hace dos años, la Asociación Médica Americana adoptó una especie de folleto de instrucciones para el correo electrónico entre médicos y pacientes. Se les aconseja a los médicos que les digan a los pacientes si alguien más leerá el mensaje; que se abstengan de enviar comunicaciones colectivas en las que figuren otros destinatarios; que indaguen qué método de comunicación prefiere cada paciente; y que archiven los mensajes.

Entre los pacientes existe una fuerte demanda de contacto por e-mail con los médicos. Según la reciente encuesta de Harris Interactive, el 90 por ciento de los pacientes con acceso al correo electrónico declararon que les gustaría poder comunicarse con su médico online; y más del 30% dijeron que estarían dispuestos a pagar por ello.

Estas razones no bastan para convencer al Dr. Harold Wenberg, un neurólogo de Nueva York, de 50 años de edad. "Todas las preguntas que me hacen requieren que yo les haga más preguntas a ellos", explica el neurólogo. "La interacción entre médico y paciente es tan dinámica que, en comparación, el e-mail resulta anticuado: es demasiado lento".

Según el Dr. Robert Pearl, director y presidente del Permanente Medical Group, la principal preocupación es la confidencialidad. Por eso pide a los médicos que respeten ciertas normas: "No deben enviar diagnósticos sensibles o información médica delicada y tampoco deben comunicarle al paciente detalles específicos que pudieran significar un riesgo en caso de que el mensaje sea leído por otros miembros de la familia", explica el director del grupo médico.

Pearl cree que la adopción del e-mail crecerá. "El año pasado contratamos un enorme número de médicos jóvenes: 500", dice. "Todos ellos crecieron usando la computadora. Están convencidos de que el e-mail no sólo puede mejorar la eficiencia de su práctica sino también la calidad de vida de los pacientes. Muchos nos dicen: ''Pongan en funcionamiento el sistema cuanto antes''".


TRADUCCION DE OFELIA CASTILLO